sábado, 31 de octubre de 2009

Estado invisible

http://www.elpais.com/articulo/economia/comercios/podran/aplicar/recargos/pago/tarjeta/elpepueco/20091030elpepieco_8/Tes

El Congreso de los Diputados sigue empeñado en gravar a los ciudadanos españoles a través de impuestos indirectos. Y es que según la ley de Servicios de Pago a partir del 30 de octubre los comerciantes podrán:

- Exigir el pago de una cuota adicional,
- Ofrecer una reducción por la utilización de un instrumento de pago específico.

Los comerciantes así tendrán la opción de pedir a sus clientes el recargo que requiere la operación de una compra con tarjeta amparados por la susodicha ley o bien hacer una pequeña rebaja en la compra por la elección del cliente de otro método de pago.

¿Es esto bueno para los comerciantes? ¿ Y para los clientes? y lo que más me intriga, ¿ Es bueno para el Estado?

Según la teoría de La mano invisible de Adam Smith existe un equilibrio económico natural cuya eficacia será inversamente proporcional a la intervención del Estado, es decir: A menor intervención del Estado, mayor equilibrio económico.

Ésta teoría si la aplicamos a la noticia nos plantea varias cuestiones:

Los clientes sabían en el momento en que decidimos hacernos un tarjeta de crédito sabemos que ésta exige un mantenimiento, mantenimiento que se grava cada año no por las compras que hemos realizado con la tarjeta sino por el simple hecho de poseer una de estas.

También los comerciantes sabían que en el momento en que deciden aceptar el pago de tarjetas se les cobra una comisión por la labor que ejerce el banco en la operación de la compra.





Si clientes y comerciantes sabemos las consecuencias que tienen las compras con las tarjetas de crédito, ¿ Es necesario que intervenga el Estado?

Los comerciantes ya han anunciado a través del secretario general de la Confederación Española de Comercio, Miguel Ángel Fraile que no tienen intención ninguna de cobrar dicho recargo.

Porque ¿Quién sino los mismos comerciantes sabrán las consecuencias en el número de ventas debido a ésta reforma? ¿ Acudiríamos los clientes a comprar con tarjeta a un establecimiento sabiendo que los comerciantes podrían, amparados por la ley, pedirnos dicho recargo que desde siempre han pagado ellos?

Bien es cierto que ésta medida podría fomentar la extinción del uso de tarjetas, pero ¿ No es eso una decisión de los consumidores? y ¿No es menos cierto que la mayoría de las españoles tiramos de tarjeta a la hora de efectuar una compra significativa?

Según la teoría de Adam Smith la mano invisible tenderá a regular los excesos por sí sola teniendo en cuenta la sociedad:

En un principio ya poseíamos un equilibrio económico en cuanto al tema del dinero de plástico y debido a la alteración por parte del Estado, dicho equilibrio podría verse alterado de manera drástica.

Si es Estado desea mejorar la situación económica que sufre España en estos momentos, la mejor solución no es alterar los mercados que ya poseen un equilibrio económico sino promover ése equilibrio en mercados que aún no la tienen.

No obstante el Estado ha sido cauto y ha dejado la opción de imponer o no la comisión de las tarjetas a los comerciantes.

La teoría de la mano invisible se ha demostrado gracias a la permisividad de la recién promulgada ley. El Estado promulga una ley que intenta perturbar la naturalidad de la economía pero gracias a su caracter permisivo no ha supuesto grandes diferencias en el curso de dicha naturalidad.